Educación y Comunicación
No es posible educar sin comunicar, tampoco comunicar sin educar. Y mucho menos es posible la vida humana sin la educación o sin la comunicación.
El ser hombre se va haciendo tal, educándose y educando, comunicando y comunicándose. Somos ya humanos desde la concepción, pero hasta el momento de la muerte seguiremos humanizándonos, en comunión con las demás personas y actualizando la potencialidad de nuestro ser. Arduo resulta este camino de perfeccionamiento, requiere la preparación consciente y se facilita con la intención bien dirigida, por ello la necesidad de repensar -y no perder- el verdadero sentido de los términos: Educación y Comunicación.



